CruX Logo

crux@macumba:/var/blog$

26 de November, 2005

Evolución musical portátil

En la categoría: El nerd, Mi mundo, Principal — CruX @ 11:54 am

iPod nano
Desde que tengo uso de razón que me considero un melómano, y esto se ve reflejado en muchos aspectos de mi vida. Uno de ellos es el uso de dispositivos que me permiten escuchar música de manera ubicua.
El primer aparato de estos que usé fue un Walkman de SONY que mi abuelo trajo de Japón. Calculo que lo empecé a usar alrededor de los 10 u 11 años. Es muy compacto y firme, no cuenta con sintonizador de radio, pero trae varias curiosidades. La primera es que trae un led indicador que esta incrustado en el mismo botón de play y la otra es que los auriculares que trae (en forma de vincha) cuentan con un botón a mitad del cable que sirve para silenciar la música momentáneamente. En cuanto tenga la oportunidad voy a poner una foto porque es digno de ser apreciado.
JVC CX-F101
Ya para los 16 conseguí un walkman pero de la marca JVC, un CX-F101, con sintonizador analógico de radio AM/FM, auto-reverse, equalizador de 3 bandas, refuerzo de bajos y algo interesante, dos salidas de auriculares. Recuerdo que ésto fue particularmente útil en algunas ocasiones dónde pude compartir viajes y música. Usa 2 pilas AA y mientras que siga teniendo algún cassette por ahí seguirá teniendo chances de alguna vez volver a ser utilizado. Creo que solo podría mencionar dos desventajas: que el auto-reverse no se puede desactivar (malo cuando uno quiere dormirse escuchando algo pero que no se repita ad infinitum) y que sintonizar una radio se vuelve casi una misión imposible en una ciudad como Mendoza con tantas FM tan cerca unas de otras en el dial.

Creative Nomad
Después llegó la era digital. Nunca alcancé a tener un discman, directamente pasé a los reproductores portátiles de MP3, que se justificaba porque ya tenía más música en ese formato que en CDs para ese entonces. En enero del 2000 compré un Creative Nomad con 32 MB internos y otros 32 en una tarjeta SD. La verdad que fue un noble compañero por mucho tiempo, y quedó obsoleto por varios detalles que nunca tuve en cuenta a la hora de comprarlo. Primero que nada se conectaba a través del puerto paralelo (leeeeento) y encima la única manera de usarlo era con el software privativo de Creative que sólo funcionaba bajo Windows 98. Recuerdo con “placer” el haber tenido que usar máquinas virtuales tanto desde Windows Me en adelante como desde GNU/Linux para poder cargarle música. A pesar de sus desventajas contaba con sintonizador de FM pero que carecía de alcance, y un diseño muy compacto y resistente para haber sido el 2º reproductor de MP3 comercialmente masivo. Tampoco contaba con backlight, lo cual se presentó como inconveniente en algunas oportunidades. Usaba dos pilas AAA recargables que se cargaban desde una base bastante grande y apartosa de la cual salía el cable paralelo. Desgraciadamente ya no lo tengo en mi poder por lo tanto la foto la conseguí por ahí en Internet.

Rio 600
Durante el 2002 hice un semi-trueque con un amigo y conseguí un Diamond Multimedia Rio600. Representó un salto cualitativo importante ya que poseía conexión por USB y lo podía administrar desde GNU/Linux con el software rioutils. Este soft me permitía tanto subir como bajar los MP3 desde el reproductor, cosa que su contraparte privativa no hacía. Contaba con 64 MB internos y funcionaba con una pila AA, que por supuesto cargaba por separado. La única posibilidad de expansión era conseguir un “backpack” de 32 ó 64 MB extra y que traía una bateria recargable como plus. A pesar de que lo busqué ya habían casi desaparecido estos accesorios para el 2003 porque era un modelo medianamente viejo para la época.
Este aparatito era muy cómodo de usar y este sí traía backlight (azul) para esos momentos de oscuridad. También contaba con skins intercambiambles. Lo que se cambiaba es la parte blanca que ven en la foto, pudiendo reemplazarla por un skin negro o rosado. Soportaba tanto MP3 como WMA (que por supuesto no usaba ;)) y la pila duraba unas 5 horas de reproducción contínua. Y como en toda evolución, está el tema de la supervivencia. De un día para el otro dejó de encender, sin mediar golpes ni otro trauma, y a pesar de intentar revivirlo no pude. Así fue como a mediados de 2005 dejó de cumplir su función y quedó guardado en mi cajón de recuerdos.

Calculo que ya se habrán preguntado por el monolito negro ese al principio de la nota, pues bien, como suponían ahora soy un feliz poseedor de un Apple iPod nano negro de 4 GB. Este hermoso aparatito es increíble. Lo primero y más llamativo es su tamaño. Si bien he visto reproductores más pequeños este asombra por su poco espesor. Tiene un tamaño aproximado a un paquete de chicles de esos sin azúcar que vienen de a 6. Lo otro realmente sorprendente es la usabilidad del Click Wheel. Y de la estética ni hablar: tiene un acabado pulido sobre el negro y plateado del otro lado, bordes redondeados y pantalla a color. Creo que dije que era hermoso, ¿no?. :D
iPod nano 4GB
La foto de la derecha es de mi reproductor, que tiene puesto una especie de calcomanía protectora que compré vía internet pensando que era un estuche. No era lo que esperaba, pero la da un toque único.
Apple sólo da soporte para Windows y Mac, pero yo lo estoy usando perfectamente bajo GNU/Linux. Estoy usando gtkpod, que anda perfecto, salvo que le falta el soporte para fotos todavía, pero ya he visto que están trabajando en eso.
Les cuento que además de MP3 soporta AAC, WAV y AIFF. Eso sí una de las funcionalidades que más me interesó es que trae la posibilidad de llevar los contactos y el calendario y sincronizarlos con su PC.
AVISO: los lectores no técnicos pueden saltearse el siguiente párrafo.
El iPod tiene 2 modos de funcionamiento. Se lo ve como un dispositivo de almacenamiento masivo que pude estar formateado tanto en FAT32 como en HPFS. Pero para la parte de la música funciona con una base de datos interna que está en un archivo llamado iTunesDB. Esto significa que para subir archivos tiene que haber un programa que interactúe con la misma (iTunes para Mac o Windows). Esta base de datos es un archivo plano formado por tags ala XML. El proyecto ipodlinux tiene más información al respecto. A esto se lo puede ver como una desventaja, ya que solo poniendo unos MP3 en el dispositivo no basta para poder escucharlos, pero de esta manera se puede manejar mucha información extra sobre los temas, y que ayudan mucho a la hora de escuchar 4 GB de música. Se guarda información sobre las veces que fue escuchado un tema, se lo puede clasificar con preferencia de 0 a 5 estrellas, y todo esto después sirve para poder armar listas “inteligentes” con muchas combinaciones, basándonos en toda esa información. Para evitarnos problemas podemos simplemente llevar el gtkpod compilado estáticamente en el dispositivo para poder usarlo en el GNU/Linux de nuestros amigos.
Un detalle que he encontrado que falta es la posibilidad de ver la información técnica sobre el archivo que está sonando desde el iPod. Estaría bueno que pudiera verse el tamaño, la calidad y tipo de compresión del MP3 y demás.

Acá les dejo unos links a las fotos en tamaño completo para que puedan apreciar de cerca si les interesa:

crux@macumba:/var/blog$ está desarrollado con WordPress bajo Debian
Servido por Apache2 con PHP y MySQL
18 queries. 1.784 seconds.